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11.03.2012

La UTIER no sabe la diferencia entre derechos y caprichos

Hace un tiempo atrás desistí de la intención de entrar a estudiar derecho. Hubo un tiempo en el que me interesó estudiar leyes para hacerme abogado y tomé la prueba de admisión y la pasé pero una cosa me detuvo de continuar. Una fue un amigo abogado (que dejó la profesión) que me aconsejó que no me metiera porque para algunas personas como yo se les hace difícil aceptar que no siempre lo legal es moral y cuando lo moral se obvia por hacer lo legal al vida se vuelve un tormento. Hoy día ese amigo es psicólogo.

Derechos o caprichos
Hoy día la palabra "derecho" ha perdido validez. Se ha diluido en una madeja de interpretaciones que han hecho que la palabra derecho se convierta en una ambigua y en ocasiones sin sentido. Hoy día se catalogan como derechos cosas que en realidad con caprichos particulares como los de los presos que quieren tener revistas pornográficas en las cárceles, un hombre que se viste de mujer y quiere orinar en el baño de las mujeres, un preso se quiere convertir en mujer y alega que tiene un derecho a eso. En Nueva York se discute si tener un aire acondicionado es un derecho...

En estos pasados días la UTIER a entrado en una huelga. Ellos, como todo sindicato, alegan que están defendiendo derechos adquirido y luchando por mejores condiciones de trabajo. Yo leí el convenio de la UTIER y ciertamente los empleados de ese gremio tienen una condiciones laborales envidiables. Aunque siempre se debe mejorar entiendo que hay momentos en los que hay que trazar la raya entro lo justo y lo caprichoso.

Un derecho es algo que coloca a la persona en igualdad de condiciones con sus semejantes. Un derecho es algo que le otorga a la persona que lo solicita acceso a lo que desea si esa persona lo necesita y otras lo tienen pero ella no. Un derecho está para igualar las condiciones y eliminar desventajas injustas. Un capricho es el deseo de querer algo porque sí y punto. Los derechos se justifican cuando remedian un mal los caprichos no tienen justificación alguna porque son innecesarios y para satisfacerlos hay que quitarle algo a alguien para dárselo a otro.

Los "derechos" de la UTIER
Cuando uno mira la serie de peticiones que hace la UTIER se pregunta, ¿esta gente quiere tener derechos o privilegios? ¿Es justo que se pida un aumento de sueldo en estos tiempo cuando actualmente los empleados de la UTIER son los mejores pagados en todas las agencias públicas de Puerto Rico? (Aunque creo que los del Fondo del Seguro del Estado están en igual o mejores condiciones.)

Yo no me opongo a las peticones de mejores condiciones de empleo pero cuando piden más dinero me preocupo porque quién va a pagar ese aumento soy yo en forma de una factura más alta. Le pregunté a Angel Figueroa Jaramillo si estaría dispuesto a aceptar que se les den las peticones en mejoras a las condiciones de trabajo sin los aumentos. La respuesta fue un "no" escondido dentro de una perorata llena de argumentos sentimentales y acomodaticios.


Se me ha acusado de tener "envidia" de los beneficios que tiene la UTIER pero no es eso. Admiro las luchas históricas de la UTIER pero ahora se han transformado en un club de beneficios. Si los salarios de la UTIER fuesen salarios bajos en comparación con otras ramas de gobierno o si la inflación hubiese causado una merma considerable en los ingresos de sus miembros a tal punto que tuviesen que dejar la compra por no tener suficiente pues entonces yo me quedaba callado pero estan gente están super bien salarialmente hablando pero quieren estar super mejor. Y lo triste del caso es que el servicio que dan no es de calidad. Yo llevo 5 años esperando por un foco de luz en el área donde vivo y siempre recibo excusas para no venir a instalarlo. Si el servicio que dieran fuera de calidad tal vez yo me quedaba callado pero es un servicio mediocre. Los que han ido a una oficina de la AEE y han pasado el suplicio de tener que ser atendidos por un empleados descortéz saben de lo que hablo.

La UTIER se está comportando como un niño engredeído que quiere más de lo que se merece solo porque es el nene de papi. Están pidiendo desenfrenadamente porque saben que trabajan para el monopolio más grande de Puerto Rico y quieren tener un pedazo más grande de pastel aunque ya están llenos. Esto no es una lucha por derechos, esto es una pelea por satisfacer caprichos. Las cosas que están pidiendo son tan ridículas que no hacen sentido. Para ponerles un ejemplo están pidiendo que se les aumente la dieta cuando salen a trabajar fuera de su área de trabajo, que les paguen $14.00 para almuerzo. Yo llevo mi almuerzo al trabajo, ¿poqué ellos no pueden?

La UTIER no sabe la diferencia entre derechos y caprichos pero esa ignorancia es voluntaria. Lo triste del caso es que nos toca a nosotros pagar los caprichos de esta gente porque si se le conceden los aumentos se nos aumentará la cuenta. Entonces los derechos de ellos se convirtieron en un problema para nosotros, ahí es cuando la palabra derecho pierde sentido, cuando el derecho otorga un beneficio que perjudica a otro. No se puede defender lo indefendible.

Vea también
Elogio de la Miseria - Angel R. Figueroa Jaramillo

1 comentario:

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